sábado, 21 de abril de 2012
lunes, 16 de abril de 2012
¿Would you like some cracked pepper?
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| By Lara Tanita Damm |
Ya sabrán todos aquellos que hayan sido estudiantes internacionales, que en la cuestión de sobrevivir en otros países, toca hacer de todo! y a los que no saben, pues les cuento. A menos de que su familia tenga mucho dinero, o haya ganado una beca maravillosa, seguramente tendrá que trabajar, seguramente muy duro y seguramente en algo que no haya hecho nunca antes en su país. Al principio, había pensado que era un problema mayor en los estudiantes latinoamericanos, pero, de hecho, es casi una regla de carácter universal.
Cuando llegué a Australia, me di cuenta que YO CREÍA que sabía hablar Inglés... pero NO, no señores!! En el mundo real no hablan al tempo ni con la bella dicción de las grabaciones de clase, y mucho menos con el humor y el acento de Friends! Y si tienes la suerte de llegar a un país lleno de inmigrantes, entenderás que los Chinos, Indios, Rusos, Italianos etc, tienen un hermosísimo acento que te impide entender, luego, tendrás que sumarle, los mismos acentos de los angloparlantes: Irlandeses, Sudafricanos, Canadienses y por su puesto Matte, el Aussie Accent! (en mi caso)En fin, todo un reto!
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| By: Lara Tanita Damm |
Al principio, fue uno de los trabajos más duros de mi vida, no solo por el esfuerzo físico que representaba estar de pie 10, 12 ó hasta 16 horas, sino, porque como dije al principio: YO CREÍA que hablaba inglés!! y además, en las horas pico, se convierte en una labor complicada, que requiere un perfecto trabajo de equipo, comunicación, concentración, escucha y agilidad. Valga decir que éramos un grupo de 20 personas, de unas 10 nacionalidades.
Nota 1: Los chefs ESTÁN DE MALGENIO, siempre!! Si usted cree que su deliciosa comida, pasó por un amoroso proceso de elaboración, en el que el chef entregó parte de su corazón y le envía toda su satisfacción... está muy equivocado!
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| By Genevieve Beverley |
Piense en ud. mismo Cuando está en su casa con invitados, y los está atendiendo personalmente: La cocina es un desastre, gasta miles de ingredientes, trabaja todo el día, para al final salir con 3 miseros platos-. En un negocio profesional de hospitality, los Chefs preparan, cientos, miles de platos, para cientos de hambrientos, que esperan impacientemente, y que nunca se han detenido a pensar ( como usted o como yo) que está pasando allí adentro. y digo dentro, porque no he visto en mi vida nada más parecido a un backstage! Las mesas son el escenario, todo sale perfecto: los platos impecables, la comida, las personas que te atienden con una sonrisa. Adentro, en la cocina, hace un calor infernal, los chefs son seres provenientes de oscuros pasajes mitológicos, que llevan todo el día atrapados en un espacio de 4 paredes frente a los calcinantes hornos. Nota 2: Trate bien a su meser@, esa persona que toma su orden, debe luchar por alcanzarla y tiene que interceder por usted ante el mundo de los chefs. Es una especie de Pitia o Pitonisa. Debe implorar porque le quiten la cebolla del plato en el que ud no quiere, y elevar una plegaria cuando ud devuelve su plato porque está muy frio. Tercera nota: No devuelva su comida, si no es absolutamente necesario, Eso no les gusta… NO les gusta.
Hay que poner música, estar de pie todo el día, aprender a hacer Smoothies, cafés, decorar tortas, llevar cuentas, hacer caja…hay que sonreir y ser cordial, hay que interceder ante el mundo de las tinieblas... pero como todo en la vida: hay que pasárselo bien!
La verdad, y después de los terribles primeros días, terminó siendo un trabajo que me gustaba mucho, rodeada de personas fenomenales, buena música, aprendí sobre vinos, cafés, cocteles, algo de preparación de alimentos (una vez, y después de que los chefs salieron de su estado poseso, alguno intentó enseñarme a cocinar, pero como buen maestro, descubrió inmediatamente mi absoluta falta de talento, y no dejó que me hiciera ilusiones en ese campo) mucho sobre personas y hasta algo de Inglés!
Conocí personas maravillosas, grandes amigos que quedarán para toda la vida. Entre ellos, dos personajes muy particulares: Vittorio, un Italiano de unos 60años, mesero profesional, que amaba su trabajo, vendía como ninguno, había vivido en toda europa, y que olía a vino tinto de vez en cuando. Un hombre de chicas, al que siempre llamaba para que atendiera a las más bonitas, había que ver como disfrutaba atendiendo a sus doncellas!
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| By Lara Tanita Damm |
El otro: Wiley Reeds, un mágnifico octogenario cantante de Blues, Norteamericano, muy querido en Australia. Me contaba sus historias, su infancia con su abuela, su complicada adolescencia, sus tres esposas, sus dos mil amores, sus vueltas por el mundo, y me hablaba siempre y sin excepción sobre su única y verdadera musa: la música! Nos veíamos por lo menos, tres veces por semana, me llamaba Latin babe, siempre me enviaba saludos desde el escenario deseando que me fuera muy bien en Madagascar, confundiendo a nuestros clientes… él sabía que mi camino debía continuar, y que seguiría rodando por el mundo… Uno de los hombres más sabios que he conocido, del que aprendí montones, y que llevo en el corazón como The King of Blues.
El aparentemente más simple de los trabajos te puede traer inmensas y grandes satisfacciones, Que no te de miedo lanzarte a lo que nunca haz hecho, vale la pena probar de todo cuando estás de largo viaje. Como todo en la vida, lo importante es hacerlo con amor, con pasión por lo simple. Lo importante, es que te maravilles en la mañana con el cafecito que te espera, y que nunca pierdas la capacidad de sorprenderte de quieres te rodean.
A partir de esta experiencia aprendí más de lo que cualquiera pueda imaginarse, además de ser paciente, no devolver platos y dejar propinas!!
Algo de mi querido Wiley:
http://www.youtube.com/watch?NR=1&feature=endscreen&v=ndZQyXNq7eI
Shake it Baby!!
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| By Geneieve Beverley |
viernes, 13 de abril de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
martes, 10 de abril de 2012
lunes, 9 de abril de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
Uno de los días más felices...
Eran las 5:30 de la madrugada, no podía dormir más. Tenía tantos pensamientos, había visto tantas cosas sorprendentes el día anterior!
Traté de incorporarme silenciosamente. Todos seguían dormidos. Había un ambiente húmedo y cálido a pesar de la hora. No teníamos cobijas, ni camas. Habíamos pasado la noche en el campamento Jumbo. No habían habitaciones de hotel, mucho menos comodidades. Dormimos en una pequeña construcción de madera: un balcón de bambúes y techo de paja, enclavado en la montaña. No tenía paredes, tenía una vista excepcional. Se veían las montañas, verdes como las de mi patria, cubrían y recubrían el horizonte,Siempre me he sentido muy cómoda, cuando me abrazan montañas por los cuatro costados.
Amanecimos tirados sobre unas colchonetas delgadas, puestas a una distancia de unos 15 cms unas de las otras, y separadas por unos mosquiteros individuales, que remembraban cunas. A mis ojos esas ligeras telas blancas, más que protectoras, me parecían estéticas, y daban la sensación de viajar en el tiempo.
Abrí mi mosquitero, y salí de nuestro refugio. Estaba en traje de baño, decidí bajar al río. Sin embargo, desde mi privilegiada locación atisbé el primer rayito de sol, iniciaba un nuevo día, de luces naranjadas, desde la tierra de Budha, en medio de la montaña.
Subí de nuevo a mi balcón de bambú, no quería perderme nada del espectáculo que iba a comenzar! Abrí los ojos y los sentidos, dejé fluir mi energía y me preparé para sentir y para recordar. Salió el sol!! Se iluminó el día, se disipó una pequeña bruma, y respiré profundo, hondo, agradecí a la vida por ese momento. Miré hacia adentro, todos seguían durmiendo.
Eramos un grupo de unas 15 personas, el grupo más grande era el de los ingleses, sin embargo, habían unos 4 franceses, 1 coreano, Jess que era alemana, nuestro primor de guía Si Si que era Thai, y Carmen y yo, que éramos el latin power en el sitio exótico.
Ahora podía ver la falda de la montaña con claridad. Desde arriba, me maravillé de nuevo al ver la planicie y los enormes campos de cultivo, en los que tan arduamente trabajaban éstas gentes. Cultivaban duramente todo el año, (como en mi tierra, allí no existen estaciones, lo que te permitía saborear mangos, piñas y papayas como en casa), pero no cultivaban para ellos, si no para alimentar a los elefantes.
Los elefantes son los miembros más importantes de la casa, y eran tratados con cariño y respeto. Mientras que trataba de adivinar que tipos de cultivos eran y cuanta extensión tenían, ví movimiento. Claro!! Los elefantes ya estaban despiertos, y se movían de un lado al otro.Habían dormido en una especie de nidos de ramas y arbustos, que antes del anochecer, sus cuidadores cautelosamente habían llenado de humo, para alejar insectos y de una manera casi sagrada, de ritual, protegerlos.Salí corriendo montaña abajo, sin vestirme, sin detenerme, como muchas otras veces en mi vida, me dejé llevar por un impulso imparable.
No sé como conseguí llegar tan rápido, y a base de señas, logré hacerme entender: Puedo bañar a los elefantes?? Los jóvenes me miraban y se reían, (seguía en vestido de baño). Uno de ellos, hizo una especie de pequeña reverencia con la cabeza, y me entregó un cepillo gigante, como sacado de un circo. El otro tomó mi mano y me ayudó a entrar en el agua.. estaba helada! Era apenas poco más de las 6 de la mañana!

Los elefantes comenzaron a jugar, y puedo decír que a reír también!
Se mojaban unos a otros, daban vueltas, se revolcaban y armaban pantaneros. Tengo que decír que nunca sentí que pudiesen hacerme daño.
Empece a lavar a uno mediano, que literalmente se sentó a mi lado, y me puso su espalda. Empecé a enjuagar esa piel áspera y reseca, él se movía, y jugaba con la trompa y las orejas.
Derrepente escuché risas, era una de las inglesas, había visto mi carrera de loca, montaña abajo, y había decidido ponerse un bañador y seguirme. I think that this is pretty dangerous! me gritó desde la orilla. yo le respondí: Well, don´t do it!! a los 5 segundos se tiró al agua.
Justo en ese momento, sentí como una trompa me agarraba desde la cintura y me suspendía en el aire. - si ésta no hubiera venido a advertirme, nada de esto estaría pasando, voy a morir estrangulada por un elefante! ya mi tío me lo había dicho- pensé. Sin embargo, no quiso matarme, aunqué podía, de haber querido... Simplemete quería ayudarme a montarme sobre su lomo, y así lo hice. aferré mis piernas a la parte de atrás de sus orejas, tendí mi mano hacia la inglesa,me miró con cara de limón -are you sure? do you know how to ride an elephant? -Of course, le dije, -I´m Colombian! Ella subió, y el elefante se puso de pie... WOW! nunca había tenido esa perspectiva del mundo: otra vez los cultivos se hicieron pequeños, los pasos del elefante vibraban en mi corazón, los chicos thailandeses reían y me animaban, empezamos a caminar por la planicie, mi compañera se agarraba a mi, muy segura y muy tranquila, porque seguramente -como yo venía de la selva-, nada malo podía pasarle.
Pensé en la vida, en los rumbos, en las sorpresas, y en la gracia de los amaneceres impensables, inimaginables! Dimos vueltas, hasta que algunos más del grupo despertaron y bajaron a disfrutar de la mañana...
los otros elefantes ya estaban desayunando, así que consideré justo dejar descansar el mio, para que se uniera al resto, y ahí me di cuenta, y me hice esa misma pregunta que me he hecho tantas veces en mi vida, en situaciones tan diversas y que no me creerían: - y ahora, cómo me bajo??
Esto me recuerda a mi mamá... tiene un trauma generado por mi niñez, cada que le digo que estoy de viaje, que voy a visitar un nuevo lugar etc. me dice: No se vaya a tirar de ninguna parte!! jejejejeje... Pero, siempre me acuerdo de su sabio consejo, justo cuando estoy encaramada y sin mas remedio...
Cuando estaba respirando, lista para saltar y ver desde abajo la cara de pánico de my british friend, el elefanté se puso de rodillas, e inclinó su cabeza... el me había sentido! yo me bajé, ella se bajó, me miró estupefacta: -How did you do that? yo me reí, la verdad, nunca quise dañar su ilusión.
Me pasé gran parte de la mañana con los elefantes, alimentándolos, especialmente al mío, hasta que tuvimos que partir, para seguir el recorrido.Había estado tan ensimismada en la experiencia, que no me percaté de que uno de los franceses (fotógrafo), había seguido toda la experiencia con su lente. Gracias a él, hoy puedo recordar con imágenes digitales, que no son tan vivas como las de mi mente, esa increíble mañana. Y me permite compartirla con uds!
Merci Arnaud!
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