domingo, 30 de septiembre de 2012

"El país del miedo"

Este escrito nació mientras redactaba "un petite manifeste humaniste" y pensaba en todas las cosas buenas de la humanidad que nos unen, lo que compartimos profundamente mas allá de los idiomas y las fronteras. Olvidé, las cosas malas, olvidé el miedo y llegó a mi, gracias al titular de un artículo en una revista: "el país del miedo", que narra la situación que se está viviendo hoy en España. El titular, aunque me hizo pensar, me pareció injusto,  porque creo que España no merece ser tratado así, es el país de muchas cosas, no el país del miedo, paises del miedo somos todos.

Aunque la aseveración no nace porque sí. Es verdad que hay miedo: se siente en la calle, se escucha en las conversaciones de los bares, en las ponencias de las universidades, se lee en los artículos de prensa, se ve en los medios infinitamente manipulados. Hay miedo social, y puedo decir que lo sé,  lo reconozco porque lo he vivido antes, podría decirse que tengo conocimiento de causa.

El miedo colectivo, esa conciencia conjunta de que algo malo nos está sucediendo a todos y nos puede suceder peor, ese miedo social del que les quiero hablar hoy, lo he sentido 3 veces en mi vida, en 3 países que han sido mi casa, y por 3 situaciones completamente distintas.

Nací a finales del 87 en Medellín-Colombia. Mis primeros recuerdos de infancia, aunque bellos y comunes, tienen una escenografía inmóvil compuesta por un televisor, siempre en el canal de las noticas, lleno de música acelerada que contaba la noticia de última hora: carros bomba, sicarios, enfrentamientos de bandas, muerte, narcotráfico, secuestros. Recuerdo las alocuciones presidenciales de César Gaviria, recuerdo los carteles de "SE BUSCA"  recuerdo el día que mataron a Pablo Escobar. Y no soy yo, somos todos lo que padecimos esa terrible violencia y desquicio colectivo.
 Todos tenemos una historia trágica que contar, un recuerdo terrible, No puedo quejarme, pudo haber sido mucho peor. Sobrevivimos! Sin embargo, para mi generación esto representó crecer con cierta  indiferencia hacia la muerte (mataron 20, 30 , solo 6 personas?), y algo de aceptación tácita de la violencia... luego comprendí que así no era el mundo, así fue ESE mundo. Sé que es el miedo: La gente no habla de otra cosa, está constantemente angustiada, las miradas de los transeuntes, el humor de la calle.
Se vive, es denso constante e intermitente a la vez.

Afortunadamente, desde esas épocas  han pasado años de lucha, y aunque queda mucho camino por delante, la epoca sombría se superó, todo pasa, siempre, en las vidas personales y nacionales. Y la verdad, aunque no me  place ahondar mucho en esa etapa de mis recuerdos, los traigo aquí y ahora, solo para explicar ese primer contacto con el miedo social: producto de la violencia y la guerra interna.  Y cómo logramos renacer y trascender, desde el fondo de nuestra terrible realidad social, siendo hoy Medellín un ejemplo de progreso, innovación y tranformación.



Luego en mi otra casa: Brisbane- Australia, un país soñado, donde la violencia no existe (ellos dirán que sí, yo diré que un borracho no es violencia según mis parámetros), un sistema de salud, político, educativo y social envidiable, un país en pleno desarrollo, de gente buena y trabajadora. Miedo de qué? de lo que no se controla: Los desastres naturales...Ese día comenzó el rumor: Si llueve 2 días más se va a inundar "la city"...yo no lo creía. Una ciudad tan bien planeada, tan bien construida, no tenía porque temer de la simple lluvía. Investigué... llegué a la conclusión de que no tenía de que preocuparme. Sin embargo ahí estaba el miedo: otra vez en los noticieros, en los titulares de prensa, en mi trabajo, en la escuela, en la orquesta.
Aprendí la palabra FLOODS. No paraba de llover, 1, 2, 3 días...comenzaron las predicciones: el río está aumentando tantos centrímetros por hora... se suspendieron los ferris, se suspendieron las actividades en la city, habló la primer ministro Julia Gillard, llamó a la calma, pero pidió armar kits de evacuación y almacenar alimentos no perecederos. Continuó ese olor de miedo social, acompañado de una lluvia imparable. finalmente  llegó el día trágico, un inland tsunami o tsumani de ciudad acabó con la vida de casi 80 personas, se reventó una represa, la ola se aproximaba hacia la ciudad, se ordenó la evacuacuión inmediata. Desactivaron toda la electricidad en la ciudad para evitar una catástrofe mayor, sobrevolaron helicópteros, se encendió una alarma/sirena que aturdia cada espacio de la ciudad, una experiecia apocalíptica-hollywodense.

Yo estaba en clase, me ordenaron volver a casa de inmediato, salí y decidí caminar, el transporte público (que quedaba) era imposible de abordar, y los puentes y vías de la ciudad estaban atascadas a más no poder  por ciudadanos desesperados tratando de abandonar el sitio, comprar alimentos o reunirse con sus seres queridos.


Al llegar a mi casa, hice una maleta con lo necesario, y salí, fuimos evacuados hasta Gold Coast, una ciudad a casi 1 hora de Brisbane, (fue una aventura). Pero dolía encender el televisor, ver a la gente perderlo todo, ver a hombres y mujeres llorando al ver la devastación. Lloré al ver a las familias de los desaparecidos, y la pujanza de un país en el que no esperaron ni horas, para comenzar a reconstruír.

El gobierno no tuvo que organizarlos, los ciudadanos comenzaron la limpieza y recolección de escombros por cuenta propia. Ocurrieron miles de historias, de "milagros". Estuve un par de semanas fuera de mi casa. Recuerdo que en esos mismos días ocurrió lo mismo en Brasil. Pero no hubo evacuación, ni predicciones, ni sistema efectivo, el tsnami de ciudad llegó con avalancha incluída, murieron más de 400 personas. Queensland sigue recuerándose hoy, aunque el miedo también pasó, no se olvidan las victimas y la tragedia. sin embargo, la vida siguió.

Mi tercer encuentro con el miedo social lo vivo hoy en Madrid. Ya no por la terrible violencia, o el golpe imprevisto de la madre naturaleza. Si no por el declive de un sistema político y financiero, el nuevo fantasma que azota a ésta sociedad que hoy es mi casa se llama "la crisis". Y la reacción es igual, el olor es igual, el cielo se ve igual.
Desde hace 2 semanas no ha habido un solo día en el que no me tope con una manifestación en la calle: de aerolíneas, profesores, empleados de la salud, funcionarios públicos, artistas, grandes, pequeñas, silenciosas, musicales...  Un pueblo movilizado día a día clamando a gritos más de indignación que de miedo, sobre un asunto que no tiene reversa.


Ese olor de la tensión y del miedo, esa energía en la calle la reconozco, no son las balas, no es la lluvia, es una generación entera que trata desesperadamente de salvar lo que queda, ya lo he visto antes. Tarde o temprano, tiene que estallar, como el asesinato de un gran capo, o la explosión de una represa. Lo bueno, es que de éste estado de angustia sostenida tarde o temprano se saldrá.

Vuelvo a mi conclusión de que la vida de las naciones y la de los individuos que la conforman no son tan distintas. Por ahora fuerza a España, a los luchadores, a los que le están poniendo la cara a este momento histórico del que todos debemos aprender. De algo estoy segura y es que igual que antes, este miedo social que hoy se respira no perdurará para siempre, y mucho menos detendrá la lucha de la humanidad como nación común en su infinito esfuerzo por  superar la adversidad.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Naked! Del Caribe al Mediterráneo...

Maja vestida-Maja desnuda. Francisco de Goya.

Y ahí estaba yo... mirando hacia el suelo, sonrojada, caminando muy rápido, evitando contacto visual, ver... ser vista. Tenía unas 20 mujeres completamente desnudas a mi alrededor, mientras yo trataba de desvestirme como podía, haciendo maromas debajo de una toalla, tratando de quitarme la ropa sudada, para poder ducharme,- dios!!! luego tendré que practicar contorsionismo debajo de ésta diminuta toalla blanca, para vestime con ropa limpia despues de la ducha... además, no puedo mirar, no puedo hablar, siento verguenza, mucha... de qué??

Parecía una de esas pesadillas reflejo de inseguridades: Cuando se sueña que se está desnudo, o se caen los dientes en medio de un discurso público... pero no, era real! ahí seguía yo, atrapada por verguenza e incapáz de desvestirme para tomar una merecida ducha después de hacer ejercicio.

La primera vez que vi el fenómeno fue en el Parque Tayrona, que es un paraíso natural, ubicado en la costa Atlántica Colombiana, entré a una de las malocas de baños publicos que estaba al lado de un camping... acampar en medio de la playa y la selva tropical.. una de esas cosas que antes solo hacían los hippies extranjeros, y ví un grupo de mujeres bañandose, tranquilamente, todas desnudas, con total naturalidad... mi mamá me hizo salir corriendo! -Esa gente de Europa está muy loca, me dijo.

Yo nunca he tenido ningún real problema a la hora de estar desnuda, no tengo complejos con mi cuerpo y de hecho me siento muy cómoda. Recuerdo que trataba de broncearme en mi casa, con lo menos que podía, para evitar las marcas del vestido de baño que nunca me han gustado, mientras mi abuela, buscaba cualquier cosa para cubrirme y decía 700 veces que me iba a dar cáncer de piel, evidentemente le molestaba que andara por la casa "empelota", pero para mi mamá y mis hermanos nunca ha sido cosa del otro mundo. Aunque de vez en cuando, escuchara un ... -Siga durmiendo así, decía mi mamá, ya va a ver como queda de bonita donde haya un temblor de tierra!

La relación con nuestro cuerpo es una de las muchas cargas culturales que llevamos a nuestras espaldas... Y aunque nunca me he considerado admirablemente recatada ni mucho menos mojigata, no podía quitarme la verguenza de tener que desvestirme frente a tanta gente que no conocía y que ni siquiera se habían tomado la  molestia de invitarme a una copa de vino!

Le pregunté a una amiga alemana: -es normal, que  en los gimnasios o baños públicos toda la gente esté desnuda? Ella se rió pensando que era una broma... -Pues claro! Te vas a bañar con la ropa puesta?? -No! pero, porque no ponen puertas? -Para qué? tienen algo que tú no tengas??-La verdad es que sí, he visto formas y cortes hitlerianos muy novedosos.
Sin embargo, sabía que ella tenía toda la razón.

Recordé una gira con la orquesta a la ciudad de Cartagena de Indias muchos años atrás, no nos quedamos en hoteles, sino en buques de la armada colombiana. Un buque para niños, y otro para niñas. Las duchas de los niños no tenían cortinas, las nuestras tenían unas cortinitas transparentes. Los hombres no tuvieron problemas, después de hacerse bromas pesadas como siempre, perdieron la emoción y se bañaban tranquilitos... Nosotras no ...fue un completo caos. Nos demorábamos horas en estar listas, porque teníamos que cubrir cada ducha con toallas, hacer contorsionismo, vestirnos en esquinas... a ninguna se le ocurrió, simplemente secarse y vestirse frente a las demás! que horror hubiera sido! desnudas frente a otras, jamás!

Es curioso, que ese temor a la desnudez no se refleje en la forma de vestir! en las culturas latinoamericanas no tenemos problema en usar ropa muy ajustada, escotes muy profundos, demasiado, diría yo. Sin embargo, tenemos ese tabú, enorme, frente a nuestra desnudez. En Europa las mujeres se exhiben menos en la calle, se cubren más, se maquillan menos, son más naturales, por eso tal vez, son mas naturales al estar sin nada encima.

Ahí estaba yo, con mi cabeza dando mil vueltas, sosteniendo la toallita...lo decidí con firmeza, con fuerza del corazón, decidí arrojarla al suelo con ganas...la tiré al piso, y caminé desnuda, en medio de todas aquellas perfectas desconocidas, con la frente en alto, con una sonrisa en la cara,  con pasos lentos, disfrutando mi momento de liberación, escuchando pompa y circuntancia http://www.youtube.com/watch?v=52jHEw36fkE en mi cabeza. Llegue hasta la ducha, nada pasó, nadie me vio, nadie entendió la graduación de mojigatería por la que acababa de pasar.

No invito al nudismo ni al exhibicionismo, sino a la naturalidad, a la pérdida del misterio de nuestra desnudez, frente a situaciones en que se es normal estar desnudo, como darse un baño. Sigo pensando en mi cuerpo como sagrado, como mi nave de transporte dentro de éste mundo, lo cuido, lo quiero, y por eso mismo no debo avergonzarme de él, ni seguirlo atando a tabués e inseguridades.

Hoy, practico esa ceremonia casi  todos los días...ya no tiene misterio, ya no camino sagradamente hasta la ducha, ni me contorsiono debajo de  toallitas,  ya es cotidiano. Y así de normal, pensé que pasaría si llego a mi país a caminar desnuda en medio del baño del gimnasio... jejejeje seguro les contaré en algún blog del futuro.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Un Petit Manifeste Humaniste...



Al final somos todos iguales...las diferencias culturales cambian especialmente el aspecto externo y estético de las relaciones humanas, pero no la esencia profunda.
 
Nos definimos en relación a aspectos determinantes como la religión,  el idioma, el clima, el tipo de comida, de música...se crean tradiciones, costumbres sociales.
Pero finalmente existen relaciones humanas de familia, amistad, amor, enemistades, competencias... las personas trabajan para vivir, tienen sueños, anhelos y temores. En todos los idiomas y en todos los rincones del planeta hay historias para contar, cada vida es un mundo infinito de posibilidades.

Las culturas populares, la sabiduría del vox populi, emerge en refranes y dichos, que son traducibles en casi todas las lenguas, y que utiliza analogías distintas pero moralejas iguales.
Las religiones del mundo parten del mensaje del amor y de la aceptación de una existencia superior a nuestra misma humanidad. Cambian los ritos, las imagénes, los cánticos y maneras de adoración, en todas hay cierto tipo de corrupción y manipulación de masas-que no vamos a discutir hoy- pero también la necesidad humana de trascender y profundizar su existencia misma.

Tenemos las mismas necesidades físicas y espirituales, puede que cambie nuestra expresividad o manera de demostrar nuestros sentimientos, como la palpable diferencia entre los pueblos de tierra fría y de tierra caliente, pero sigo pensando, que no cambia el contenido, solo el continente.

Aceptarnos como un todo, como una humanidad ha sido el sueño eterno, y cada vez generamos y crecemos como conciencia colectiva. Tratar de tolerar las diferencias de los demás y aceptar la belleza de lo diverso y distinto es el primer punto de partida para alcanzar la paz como especie, y aunarnos con las demás.

El hombre ha avanzado en su bondad hasta el punto de preocuparse por los demás seres vivos y la conservación del planeta, por replantearse como la industrialización (de la que llevamos viviéndo unos trecientos años), la contaminación y la incesante producción masiva, tal vez ya no sea nuestra meta.

Vivimos uno de los periodos mas pacíficos de nuestra historia como colectivo humano, a pesar de las terribles guerras, abusos de los derechos humanos, y persitente violencia.. hemos progresado históricamente, aunque falte mucho, muschísimo...desde las épocas barbáricas a la consolidación de estados que permitieron nuestra pacificación y culturización.
Dice la utopía, que avanzaremos de estos estados a través de cientos de años y de las crisis climáticas y financieras, para volver al principio de nuestra condición humana, y entendernos como un todo y no como cientos de naciones dispersas y prestas a la guerra en la primera oportunidad. Tristemente para llegar a esto, tendrán que pasar mas guerras y tocaremos fondo, como lo hemos hecho antes, pero ahora con conciencia, con empatía por el sufrimiento del otro, y tal vez dejando de lado los prejuzgamientos que provienen de acentos, vestimenta, gustos y latitudes.



Por eso es importante tener amigos de todo el mundo, para entender de donde provenimos, que somos distintos  y exactamente iguales.

Por otro lado, está la consolidación de una homologación de cultura, para muchos manipulación mediática, para mi, simple consecuencia de la globalización y del constante bombardeo de información que recibimos día a día ( De toda lainformación, no solo de los grandes medios).

New York, Paris, Bogotá, Madrid, Sydney o Bangkok, tienen más cosas en común de lo que se podría imaginar. Hablo de éstas ciudades, porque amo las grandes urbes, donde todo se entrelaza, donde hay mucha inmigración, dónde la gente está de afán...en todas ellas se pueden encontrar los tipicos hombres de negocios, los mismos taxistas malgeniados, transportes publicos infestados, contaminación, y produccion de ideas, políticas y empresas humanas que aseguran nuestro progreso global. Además de ésto que no suena tan lindo, se encuentran grupos de personas que a pesar de provenir de culturas tan distintas, tienen los mismos sueños, apreciaciones de la vida y luchas conjuntas y también -cómo no-  están esos que se creen muy alternativos, independientes, y distintos a los demás... y que finalmente encuentras en todas partes, igual de "únicos y originales".


El fenotipo humano seguirá mezclandose, y la inmigración constante hará que ningún rasgo físico defina tu nacionalidad, así como lo ojos rasgados de apellido Chang hoy son un común denominador estadounidense. Y por cierto, para los que aún crean, que los ojos razgados son exóticos, les cuento que ellos son la mayoría en el mundo. No los ojos redondos. Si hablamos de cifras, nosotros somos los "raros".

Dicen que solo nos uniremos como una completa humanidad, el día en que comprendamos en que no somos los únicos habitantes del universo,y tengamos que defender nuestra bandera "Tierra" ante comisiones alienígenas. Me encantaría que sucediera desde antes, pero sé que es imposible, además de todas las cosas buenas que compartimos como humanidad, también sigue estándo presente nuestra terrible naturaleza...como siempre prefiero enfocarme en lo bueno.

Seguramente eso no lo viviremos nosotros, pero sí en unas cuantas generaciones en el futuro. Aunque al paso que van las cosas nunca se sabe, una gran guerra, un terrible desastre climático o un gran encuentro podrían cambiarlo todo... la vida de las naciones no está tan alejada de la vida de sus componentes individuales. Al final, somos todos iguales...





jueves, 13 de septiembre de 2012

Del amor y la amistad



Suena como a "del amor y otros demonios", es curioso que en mi país celebremos ambas cosas a la vez... en Septiembre, en una fecha que nunca he tenido clara...
No hacemos un valentine´s day, o ya sí, cada vez más... entre mas absorbemos culturas extranjeras, pero antes no...antes,  celebrábamos el día del amor y la amistad, y jugábamos amigo secreto... No amor secreto, aunque también se podía...

El punto viene del inmesurable amor de la amistad... siempre he pensado y mucho más recientemente, en la exageración del amor de pareja, y como nos obligan a pensar que tenemos que enamorarnos, que es la única manera de ser felices y consolidar nuestra existencia como personas. Los medios lo exageran, las pelis y su música densa...Pero, para quien no lo haya notado, lamentablemente, parejas vienen y van, amores habrán o no habrán... pero siempre y constante están las reales amistades, esos que llaman, amigos de verdad.

Uno de los periodos más felices de mi vida, lo pasé en mi casa de Queensland, una casa enorme de madera, dividida en pequeñas casas, en la que vivíamos Jess, Carmen y yo. Coincidimos las tres en que éramos felices... aunque trabajábamos mucho, ganábamos poco dinero, seguramente también dormíamos y comíamos mal...pero,  no había nada como llegar a la casa a hablar, cocinar, reflexionar de la vida, o ponernos unos taconazos y salir juntas a reírnos de la vida...

Tengo otros amigos que son como hermanos, crecimos juntos, poco nos asombraría  del otro, pues conocemos nuestras aventuras, venturas  y desventuras desde siempre... con éstos, sueño constantemente en cambiar el mundo, me hacen sentir orgullosa todos los días, y más que cualquier matrimonio, nos une música del alma.

Tengo otros amigos con los que nunca hablo, pero que siempre aparecen en el momento y la hora indicada. La mayoría regados por el mundo, y con los que nunca pasa el tiempo y la distancia.

Hay amigos por ciclos, por periodos de la vida, hay otros que son de tooda la vida, es grato experimentar ese amor magnífico, en el que no existen los celos, las angustias, las soledades, ausencias o deseos apresurados. El amor de la amistad es calmo, tranquilo, divertido, importante,sanante.

La mayoría de mis días del amor y la amistad, los he pasado con amigos, alguno que otro con un amor...pero recuerdo con más gracia y mejor, cuando por ejemplo -me dediqué una noche entera a inhalar  globos de helio en forma de corazones blancos y rojos en una discoteca, y posteriormete a dar un discurso como Alvin y sus ardillas-, que los días que pasé siguiendo al pie de la letra los clichés romanticos.

Yo soy romántica, demasiado diría yo, Tchaicovsky me hizo daño desde mi infancia... Pero hoy quiero reivindicar a mis amigos, y muchos mas que amigos, mis hermanos del alma.

Es lo bueno de estar en Madrid, casi siempre se entra o se sale de Europa por Barajas. Y después de haber estado aislada en down under, estar aquí ha llenado mi vida de gratas presencias, este año ha estado lleno de visitas maravillosas, lleno de desmesurado amor de la amistad, y no quiero caer en los clichés de la amistad tampoco.

Solo recordarles que los recuerdo, a los que no veo hace tiempo, a los que he visto hace poco, a los que me esperan en algún lugar, y a los que ya partieron de este mundo.

Un feliz día lleno de amor para mis grandes amigos!