lunes, 17 de septiembre de 2012

Un Petit Manifeste Humaniste...



Al final somos todos iguales...las diferencias culturales cambian especialmente el aspecto externo y estético de las relaciones humanas, pero no la esencia profunda.
 
Nos definimos en relación a aspectos determinantes como la religión,  el idioma, el clima, el tipo de comida, de música...se crean tradiciones, costumbres sociales.
Pero finalmente existen relaciones humanas de familia, amistad, amor, enemistades, competencias... las personas trabajan para vivir, tienen sueños, anhelos y temores. En todos los idiomas y en todos los rincones del planeta hay historias para contar, cada vida es un mundo infinito de posibilidades.

Las culturas populares, la sabiduría del vox populi, emerge en refranes y dichos, que son traducibles en casi todas las lenguas, y que utiliza analogías distintas pero moralejas iguales.
Las religiones del mundo parten del mensaje del amor y de la aceptación de una existencia superior a nuestra misma humanidad. Cambian los ritos, las imagénes, los cánticos y maneras de adoración, en todas hay cierto tipo de corrupción y manipulación de masas-que no vamos a discutir hoy- pero también la necesidad humana de trascender y profundizar su existencia misma.

Tenemos las mismas necesidades físicas y espirituales, puede que cambie nuestra expresividad o manera de demostrar nuestros sentimientos, como la palpable diferencia entre los pueblos de tierra fría y de tierra caliente, pero sigo pensando, que no cambia el contenido, solo el continente.

Aceptarnos como un todo, como una humanidad ha sido el sueño eterno, y cada vez generamos y crecemos como conciencia colectiva. Tratar de tolerar las diferencias de los demás y aceptar la belleza de lo diverso y distinto es el primer punto de partida para alcanzar la paz como especie, y aunarnos con las demás.

El hombre ha avanzado en su bondad hasta el punto de preocuparse por los demás seres vivos y la conservación del planeta, por replantearse como la industrialización (de la que llevamos viviéndo unos trecientos años), la contaminación y la incesante producción masiva, tal vez ya no sea nuestra meta.

Vivimos uno de los periodos mas pacíficos de nuestra historia como colectivo humano, a pesar de las terribles guerras, abusos de los derechos humanos, y persitente violencia.. hemos progresado históricamente, aunque falte mucho, muschísimo...desde las épocas barbáricas a la consolidación de estados que permitieron nuestra pacificación y culturización.
Dice la utopía, que avanzaremos de estos estados a través de cientos de años y de las crisis climáticas y financieras, para volver al principio de nuestra condición humana, y entendernos como un todo y no como cientos de naciones dispersas y prestas a la guerra en la primera oportunidad. Tristemente para llegar a esto, tendrán que pasar mas guerras y tocaremos fondo, como lo hemos hecho antes, pero ahora con conciencia, con empatía por el sufrimiento del otro, y tal vez dejando de lado los prejuzgamientos que provienen de acentos, vestimenta, gustos y latitudes.



Por eso es importante tener amigos de todo el mundo, para entender de donde provenimos, que somos distintos  y exactamente iguales.

Por otro lado, está la consolidación de una homologación de cultura, para muchos manipulación mediática, para mi, simple consecuencia de la globalización y del constante bombardeo de información que recibimos día a día ( De toda lainformación, no solo de los grandes medios).

New York, Paris, Bogotá, Madrid, Sydney o Bangkok, tienen más cosas en común de lo que se podría imaginar. Hablo de éstas ciudades, porque amo las grandes urbes, donde todo se entrelaza, donde hay mucha inmigración, dónde la gente está de afán...en todas ellas se pueden encontrar los tipicos hombres de negocios, los mismos taxistas malgeniados, transportes publicos infestados, contaminación, y produccion de ideas, políticas y empresas humanas que aseguran nuestro progreso global. Además de ésto que no suena tan lindo, se encuentran grupos de personas que a pesar de provenir de culturas tan distintas, tienen los mismos sueños, apreciaciones de la vida y luchas conjuntas y también -cómo no-  están esos que se creen muy alternativos, independientes, y distintos a los demás... y que finalmente encuentras en todas partes, igual de "únicos y originales".


El fenotipo humano seguirá mezclandose, y la inmigración constante hará que ningún rasgo físico defina tu nacionalidad, así como lo ojos rasgados de apellido Chang hoy son un común denominador estadounidense. Y por cierto, para los que aún crean, que los ojos razgados son exóticos, les cuento que ellos son la mayoría en el mundo. No los ojos redondos. Si hablamos de cifras, nosotros somos los "raros".

Dicen que solo nos uniremos como una completa humanidad, el día en que comprendamos en que no somos los únicos habitantes del universo,y tengamos que defender nuestra bandera "Tierra" ante comisiones alienígenas. Me encantaría que sucediera desde antes, pero sé que es imposible, además de todas las cosas buenas que compartimos como humanidad, también sigue estándo presente nuestra terrible naturaleza...como siempre prefiero enfocarme en lo bueno.

Seguramente eso no lo viviremos nosotros, pero sí en unas cuantas generaciones en el futuro. Aunque al paso que van las cosas nunca se sabe, una gran guerra, un terrible desastre climático o un gran encuentro podrían cambiarlo todo... la vida de las naciones no está tan alejada de la vida de sus componentes individuales. Al final, somos todos iguales...





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