viernes, 17 de mayo de 2013

¿Volverá?

Para Juan


Concéntrate bien, porque esta historia que quiero contarte requiere un poco de abstracción y de imaginación.


Polifonía de pensamientos en 5 segundos: -Creo que lo extrañaré siempre -como es propio de la naturaleza humana, si no lo hubiera perdido no me hubiera dado cuenta de lo importante que era para mí -Tal vez no hubiera hecho nada productivo con él,      -pero... era mi derecho -era mío, por otorgamiento divino, desde mi nacimiento -espero que regrese algún día -lo recuerdo de vez en cuando -a veces me pongo obsesiva -pudo haber sido el mejor de mi vida -no sabía que lo iba a perder, - no sabía que se podía.

Todo sucedió en el 2010. Tomé un avión que me llevó a Panamá, otro desde Panamá a Los Ángeles -EEUU, y finalmente otro desde Los Ángeles hasta Brisbane-Australia.
Ahí todo seguía bien, había hecho un viaje largo, había salido un Viernes y había llegado un Domingo. No pasa nada, pensé al principio. Es simplemente por la diferencia horaria.


Cuándo entendí que tenía un Sábado perdido en alguna parte, comencé a desesperarme... Y dónde quedó el Sábado???? Ya sabía desde antes que había tomado el vuelo comercial más largo del mundo (no sé si todavía lo es). -para llegar a Australia desde América, puedes hacerlo desde EEUU, Chile o Argentina. Salí de Colombia con una diferencia horaria de 15 horas en el pasado respecto a Australia. Entonces eso era, había viajado hacia el futuro! Y no el futuro metafórico de la vida, el futuro real, presente, palpable? dejémoslo en futuro.


Este vuelo -por sus características particulares- vuela en dirección contraria a la rotación de la tierra. -Sí, como Superman cuando viajaba en el tiempo-. Pero y el Sábado? Volvámos al Sábado. Me tranquilicé, explicándome a mi misma que ese Sábado volvería en cuanto regresara a Colombia. Tomaría el mismo vuelo desde Brisbane a Los Angéles, de allí a Panamá y de Panamá a Medellín. Lo haría igual, exacto, meticuloso, que no se me fuera a perder ni una hora! Ese Sábado sería mío de nuevo y nadie podría evitarlo.


Entre tanto, las cosas no salen como uno espera, no pude tomar ese vuelo, que me devolvería ese día,tuve que viajar a Madrid,  y cómo en toda película de acción clichesuda, no puede sostener a mi sábado, se me resbaló de las manos y cayó al precipicio.


Tomé otro vuelo, de Brisbane a Dubai, y de Dubai a Madrid. En Madrid, pensé, no pasa nada, aún puedo recuperarlo, solo tengo que volver a casa al revés, digo, al derecho. Pero otra vez fue imposible y terminé viajando desde  Madrid a Medellín... Perdiendo irremediablemente a mi Sábado.


Cuando pisé mi ciudad entendí que ya no tenía como recuperarlo. Tendría que darle la vuelta al mundo, al revés, o sea, al derecho de la rotación? Hoy soy un día más vieja, y con un día menos vivido. Si a alguien no le importa y tiene un Sábado que le sobre y no sepa qué hacer con él se lo recibo...


No es que sea obsesiva, simplemente no dejo de pensar en él…

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