Concéntrate
bien, porque esta historia que quiero contarte requiere un poco de abstracción
y de imaginación.
Polifonía de
pensamientos en 5 segundos: -Creo que lo
extrañaré siempre -como es propio de la naturaleza humana, si no lo hubiera
perdido no me hubiera dado cuenta de lo importante que era para mí -Tal vez no
hubiera hecho nada productivo con él, -pero... era mi derecho -era mío, por
otorgamiento divino, desde mi nacimiento -espero que regrese algún día -lo recuerdo de
vez en cuando -a veces me pongo obsesiva -pudo haber sido el mejor de mi vida -no
sabía que lo iba a perder, - no sabía que se podía.
Todo sucedió en el 2010. Tomé un avión que me llevó a Panamá, otro desde Panamá a Los Ángeles -EEUU, y finalmente otro desde Los Ángeles hasta Brisbane-Australia.
Ahí todo seguía bien, había hecho un viaje largo, había salido un Viernes y había llegado un Domingo. No pasa nada, pensé al principio. Es simplemente por la diferencia horaria.
Cuándo
entendí que tenía un Sábado perdido en alguna parte, comencé a desesperarme...
Y dónde quedó el Sábado???? Ya sabía desde antes que había tomado el vuelo
comercial más largo del mundo (no sé si todavía lo es). -para llegar a
Australia desde América, puedes hacerlo desde EEUU, Chile o Argentina. Salí de
Colombia con una diferencia horaria de 15 horas en el pasado respecto a
Australia. Entonces eso era, había viajado hacia el futuro! Y no el futuro
metafórico de la vida, el futuro real, presente, palpable? dejémoslo en futuro.
Este vuelo -por
sus características particulares- vuela en dirección contraria a la rotación de
la tierra. -Sí, como Superman cuando
viajaba en el tiempo-. Pero y el Sábado? Volvámos al Sábado. Me tranquilicé,
explicándome a mi misma que ese Sábado volvería en cuanto regresara a
Colombia. Tomaría el mismo vuelo desde Brisbane a Los Angéles, de allí a Panamá
y de Panamá a Medellín. Lo haría igual, exacto, meticuloso, que no se me fuera
a perder ni una hora! Ese Sábado sería mío de nuevo y nadie podría evitarlo.
Entre tanto,
las cosas no salen como uno espera, no pude tomar ese vuelo, que me devolvería
ese día,tuve que viajar a Madrid, y cómo
en toda película de acción clichesuda,
no puede sostener a mi sábado, se me resbaló de las manos y cayó al precipicio.
Tomé otro
vuelo, de Brisbane a Dubai, y de Dubai a Madrid. En Madrid, pensé, no pasa
nada, aún puedo recuperarlo, solo tengo que volver a casa al revés, digo, al derecho. Pero otra vez fue imposible y terminé viajando desde Madrid a
Medellín... Perdiendo irremediablemente a mi Sábado.
Cuando pisé
mi ciudad entendí que ya no tenía como recuperarlo. Tendría que darle
la vuelta al mundo, al revés, o sea, al derecho de la rotación? Hoy
soy un día más vieja, y con un día menos vivido. Si a alguien no le importa y
tiene un Sábado que le sobre y no sepa qué hacer con él se lo recibo...
No es que sea obsesiva, simplemente no dejo de pensar en él…

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