Fotografía tomada a la vitrina de un almacén de moda en Ankara - Turquía
Estando en una mezquita de Estambúl, un guía turco explicaba a un grupo de turistas británicos, con mucho orgullo, que la República de Turquía era un país laico, 10 minutos después, les contó con el mismo orgullo que practicaban el Ramadán (ayuno diario desde el amanecer hasta el crepúsculo) por razones espirituales. Me quedó claro, Turquía es un país laico, tan laico como la bendita Colombia consagrada al Sagrado Corazón de Jesús.
El guía también explicó que Turquía tiene una sociedad liberal y que no confundiéramos a las mujeres cubiertas con la burka como turcas... ellas son árabes, enfatizó, "solo las turcas muy tradicionales se cubren el pelo con velo, y el cuerpo hasta las muñecas y tobillos, pero porque quieren". Quería dejar muy claro a los extranjeros que ésta no era (ya no) la cultura sobre la que se fundó su república.
NOTA MENTAL: Claro es, que hoy medimos el avance cultural e intelectual de una nación por los valores y libertades igualitarias que brinda a sus mujeres, minorías étnicas, grupos LGTB y a los animales, entre otras cosas; el machismo, la xenofobia, la homofobia y el maltrato animal son signos claves de una sociedad decadente, atrasada y retrógrada.
Por eso el guía quería dejarlo muy claro: "las mujeres turcas son libres". Sin embargo, es común ver muchas burkas y velos cubriendo miles de mujeres en las calles, y esa sensación puede dar dolor de estómago a las mujeres que vivimos en una lucha reivindicativa por la igualdad.
Luego recordé que viví esa misma sensación caminando por las calles de mi ciudad...viendo escotes de silicona hasta el ombligo, bronceados artificiales, minifaldas con plataformas y cinturas amarradas a la fuerza con liposucciones. También en Medellín nos creemos libres, no influenciadas por la narco-estética. ¿Y dónde está la escala de valores que determina nuestras preferencias? ¿Es elegida por las mujeres, o por los hombres que deciden cómo prefieren vernos desfilar por las calles? ¿Ocultar nuestra belleza? ¿Exhibirnos como a caballos de paso fino?
Indagando sobre el tema descubrí una anécdota muy especial, y es que "Ataturk", el emblemático fundador de la república turca, en su afán por quitar el velo a las mujeres del naciente país, dictaminó que: "Con efecto inmediato, todas las mujeres turcas gozan del provilegio de usar la ropa que prefieran,sin embargo las prostitutas están obligadas a usar la burka." Al día siguiente no se vio una sola mujer con burka en Turquía. Por eso el énfasis del guía, finalmente, esta hazaña es un orgullo patrio.
Conocí mujeres turcas maravillosas, instruidas, liberales y emprendedoras, así como conozco miles de colombianas, españolas, alemanas, australianas... ¡luchadoras y aguerridas!
Es que el problema, creo, no es el escote o la burka, sino nuestra capacidad de elección consciente, de auto-determinarnos como mujeres independientes, y de aportar al desarrollo de nuestras naciones y del mundo con pleno entendimiento de nuestra posición social, de la victoria de los derechos ganados y del reto constante de las igualdades por alcanzar.
PD. Hace unos días vi a la primer mujer pilota en un vuelo comercial, sí ya sé, hay muchas, nunca me había tocado... y fue en Estambúl ;)
El guía también explicó que Turquía tiene una sociedad liberal y que no confundiéramos a las mujeres cubiertas con la burka como turcas... ellas son árabes, enfatizó, "solo las turcas muy tradicionales se cubren el pelo con velo, y el cuerpo hasta las muñecas y tobillos, pero porque quieren". Quería dejar muy claro a los extranjeros que ésta no era (ya no) la cultura sobre la que se fundó su república.
NOTA MENTAL: Claro es, que hoy medimos el avance cultural e intelectual de una nación por los valores y libertades igualitarias que brinda a sus mujeres, minorías étnicas, grupos LGTB y a los animales, entre otras cosas; el machismo, la xenofobia, la homofobia y el maltrato animal son signos claves de una sociedad decadente, atrasada y retrógrada.
Por eso el guía quería dejarlo muy claro: "las mujeres turcas son libres". Sin embargo, es común ver muchas burkas y velos cubriendo miles de mujeres en las calles, y esa sensación puede dar dolor de estómago a las mujeres que vivimos en una lucha reivindicativa por la igualdad.
Luego recordé que viví esa misma sensación caminando por las calles de mi ciudad...viendo escotes de silicona hasta el ombligo, bronceados artificiales, minifaldas con plataformas y cinturas amarradas a la fuerza con liposucciones. También en Medellín nos creemos libres, no influenciadas por la narco-estética. ¿Y dónde está la escala de valores que determina nuestras preferencias? ¿Es elegida por las mujeres, o por los hombres que deciden cómo prefieren vernos desfilar por las calles? ¿Ocultar nuestra belleza? ¿Exhibirnos como a caballos de paso fino?
Indagando sobre el tema descubrí una anécdota muy especial, y es que "Ataturk", el emblemático fundador de la república turca, en su afán por quitar el velo a las mujeres del naciente país, dictaminó que: "Con efecto inmediato, todas las mujeres turcas gozan del provilegio de usar la ropa que prefieran,sin embargo las prostitutas están obligadas a usar la burka." Al día siguiente no se vio una sola mujer con burka en Turquía. Por eso el énfasis del guía, finalmente, esta hazaña es un orgullo patrio.
Conocí mujeres turcas maravillosas, instruidas, liberales y emprendedoras, así como conozco miles de colombianas, españolas, alemanas, australianas... ¡luchadoras y aguerridas!
Es que el problema, creo, no es el escote o la burka, sino nuestra capacidad de elección consciente, de auto-determinarnos como mujeres independientes, y de aportar al desarrollo de nuestras naciones y del mundo con pleno entendimiento de nuestra posición social, de la victoria de los derechos ganados y del reto constante de las igualdades por alcanzar.
PD. Hace unos días vi a la primer mujer pilota en un vuelo comercial, sí ya sé, hay muchas, nunca me había tocado... y fue en Estambúl ;)
